La violencia también se volcó en contra de los medios de comunicación del Gobierno.
Los equipos del canal estatal fueron quemados y las transmisiones de la radio Patria
Nueva están silenciadas ante el riesgo de más agresiones violentas. El CEJIS también
fue tomado por unionistas y universitarios.
Las transmisiones de los medios estatales quedaron silenciadas desde ayer a raíz de
la toma de Televisión Boliviana (TVB) y las amenazas de intervención a radio Patria
Nueva en la ciudad de Santa Cruz. El Centro de Estudios Jurídicos y de Investigación
Social (CEJIS) también fue asaltada por unionistas y universitarios.
El reloj marcaba las 19.50 cuando una turba de jóvenes de la Unión Juvenil
Cruceñista (UJC) y dirigentes cívicos llegaron hasta las instalaciones del canal
estatal adonde ingresaron violentamente y sacaron los equipos y todo lo que
encontraron a su paso para quemarlos.
A las 13.45, la radio Patria Nueva también sufrió un atentado. Un grupo de
manifestantes lanzaron "bombas molotov" provocando daños a sus oficinas, con mayor
gravedad en las puerta. Los tres periodistas que se encontraban en el lugar y los
dos policias que resguardaban la infraestructura tuvieron que huir.
A causa de este hecho, la emisora suspendió sus transmisiones, según confirmó a este
matutino el director nacional de la Red Patria Nueva, Iván Maldonado.
"Estamos sin emitir (...) no tenemos las garantías necesarias y por resguardo hemos
decidido no salir al aire".
Los responsables del canal estatal en la ciudad de Santa Cruz informaron que el
edificio sufrió destrozos y los equipos fueron quemados. Los bomberos tuvieron que
sofocar el fuego con ayuda de carros bomberos, según el gerente general de la TVB,
Irguen Pastén.
En el momento en que ocurrió la toma, no se encontraba ningún trabajador, porque los
20 obreros fueron alertados y abandonaron el inmueble 45 minutos antes de la toma
violenta.
Pastén aseguró que aún no tienen los datos de las pérdidas económicas, sin embargo,
adelantó que sólo el transmisor que fue quemado tiene un costo de alrededor de
200.000 dólares y una isla de edición con dos monitores, una playera, recorver
(archivos de videos) y un control remoto cuestan cerca de 16.000 dólares.
Los ataques a la televisora estatal no sólo se presentaron en Santa Cruz, sino en
Guayaramerín (Beni), donde se suspendieron las emisiones porque al mediodía de ayer
robaron sus transmisores.
El medio estatal, que es administrado por un directorio estatal encabezado por el
ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, recibió amenazas de intervención en
Trinidad, Sucre y Cobija. Por eso se trata de poner a buen resguardo los equipos
técnicos y el personal. Lo propio sucede con las emisoras de la red Patria Nueva.
En Rurrenabaque (Beni), la emisora que forma parte de la red gubernamental tuvo que
interrumpir sus emisiones desde el miércoles porque los cívicos cortaron los cables
que la alimentan con energía eléctrica. Desde la semana pasada, sus afiliadas en
Tarija, Villa Montes y Puerto Suárez también son amedrentadas.
Ante los hechos violentos contra medios de comunicación estatales y privados, la
Asociación Nacional de la Prensa (ANP) denunció que gobernantes y opositores "han
encontrado en la prensa y periodistas el blanco de sus violentas reacciones". Llamó
a respetar el trabajo de los obreros de la información.
Toman el CEJIS
Las oficinas del Centro de Estudios Jurídicos y de Investigación Social, según radio
Erbol, fueron asaltadas y quemadas por los autonomistas en represalia por la ayuda
que esta institución presta a los indígenas de tierras bajas.
La denuncia la hizo conocer el vicepresidente de la Confederación de Pueblos
Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB), Pedro Nuny, quien dijo que esta
organización no gubernamental siempre estuvo apoyando a las actividades de los
originarios. Las instalaciones del CEJIS, ubicadas en calle Alfredo Jordán número
79, en el segundo anillo en la ciudad, fueron destruidas por el grupo de vándalos,
quienes antes de quemar el inmueble sustrajeron material y equipos de esta
institución. Los asaltantes tienen en la mira las oficinas de la CIDOB.
Las radios "populares" son amenazadas por los cívicos
Los trabajadores de radio San Miguel en Riberalta (Beni), que forma parte de la Red
Erbol, iniciaron anoche una vigilia para evitar una posible toma de sus
instalaciones. El temor surge después de las amenazas que recibieron por parte de la
denominada Unión Juvenil Riberalteña.
La información fue confirmada por el director de radio Erbol en La Paz, Augusto
Peña, quien también hizo conocer a La Prensa que en la emisión del informativo
vespertino de esta red, ayer, "extrañamente" no pudo establecer un contacto
satelital con radio Santa Cruz de la capital oriental, por lo que hicieron sus
contactos informativos vía teléfono. Explicó que esto nunca había sucedido y que,
por lo tanto, las causas están en investigación."Nadie sabe explicar lo que pasó".
El viernes cinco, radio Frontera de Cobija (Pando), que también es afiliada de
Erbol, decidió suspender sus emisiones durante tres días por falta de garantías y
después de las agresiones que sufrió el director de la emisora, Lino Miauchi. La
radio Digital de la capital pandina también fue obligada a suspender sus
transmisiones porque el propietario fue tildado de "masista". En Trinidad existen
amenazas de agresión a las radios "populares".
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