14 de julio, 2025
El defensor indígena Jacobo Copa Mamani denunció haber sido secuestrado, golpeado y torturado por presuntos trabajadores de una cooperativa minera en el municipio de Potosí, luego de oponerse a actividades extractivas que afectarían fuentes de agua de su comunidad, el Ayllu Cala Cala. Según su testimonio, fue interceptado, reducido con violencia, golpeado hasta perder el conocimiento y posteriormente entregado a la Policía, donde también habría sido agredido. Los hechos ocurrieron tras intentar notificar a la cooperativa minera sobre una medida precautoria para proteger el territorio y el acceso al agua.
Organizaciones de derechos humanos alertaron que este caso refleja el alto nivel de riesgo que enfrentan defensores del territorio y del medio ambiente en Bolivia. Denunciaron que existen patrones de criminalización, amenazas y uso desproporcionado de la fuerza contra quienes defienden bienes comunes, y exigieron al Estado garantizar la protección de las víctimas, investigar los hechos y sancionar a los responsables. También recordaron que el Estado tiene obligaciones internacionales de prevenir este tipo de agresiones y asegurar condiciones seguras para la defensa de los derechos humanos, especialmente en contextos de conflicto socioambiental.