25 de julio de 2025
En las comunidades del municipio de Mocomoco, en el norte de La Paz, mujeres indígenas están transformando sus vidas a través de la organización, la formación y el trabajo colectivo. Frente a una realidad marcada por la violencia de género y el silencio, ellas han encontrado en la costura, el aprendizaje y el acompañamiento mutuo una forma de resistencia y empoderamiento. A través de talleres impulsados por la Asociación Nayrar Sarapwañani, mujeres de distintas edades han fortalecido sus capacidades, aprendiendo no solo oficios productivos, sino también sobre derechos, prevención de la violencia y liderazgo comunitario.
El proyecto, apoyado por el Fondo de Pequeños Proyectos (FPP) de la Red UNITAS, permitió que mujeres como Nora Choconapi accedan a formación técnica en confección de polleras, generen ingresos propios y fortalezcan su autoestima. Más allá del aprendizaje técnico, los espacios creados sirvieron para hablar de violencia, romper silencios y reconocer situaciones que antes eran normalizadas. “Ahora sabemos que no debemos callar y que podemos apoyarnos entre nosotras”, expresa una de las participantes.
La experiencia demuestra que el empoderamiento económico y el fortalecimiento organizativo son claves para enfrentar la violencia estructural que viven muchas mujeres indígenas. En Mocomoco, el hilo y la aguja se han convertido en herramientas de transformación social, permitiendo que las mujeres no solo cosan prendas, sino también nuevos caminos hacia una vida más digna, autónoma y libre de violencia.