25 de febrero, 2025
En la microcuenca Huayña Pasto Grande, en Oruro, las comunidades han optado por la reforestación como respuesta a la escasez de agua y los efectos del cambio climático. A través de la construcción de un vivero comunitario con capacidad para producir hasta 20.000 plantines al año, los comunarios buscan recuperar su ecosistema y asegurar el acceso al agua. El proyecto, impulsado con apoyo del Fondo de Pequeños Proyectos de la Red UNITAS, permite producir especies como pino, queñua, molle y acacia, destinadas a reforestar zonas afectadas por la sequía.
La iniciativa nació tras constatar la pérdida progresiva de fuentes hídricas y la disminución de la producción agrícola. “Nos dijeron que si queríamos agua debíamos plantar árboles, y eso estamos haciendo”, explicó el dirigente comunal René Beltrán. El vivero no solo fortalece la resiliencia ambiental, sino que también promueve la organización comunitaria y la conciencia ecológica. Con la meta de que cada familia plante al menos tres árboles por año, Huayña Pasto Grande apuesta por un modelo sostenible que vincula la protección del territorio con el derecho al agua y al desarrollo de las futuras