Conversatorio internacional “Ciudad Mujer”. Cuanto más democrático es un estado mayor el respeto a los derechos de las mujeres

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Programa
Programa Urbano
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20 de
abril, 2022
—Por 

Redacción: Rodolfo Huallpa

Con el objetivo de promover un dialogo para el intercambio de experiencias a nivel latinoamericano y enfoques que evidencien la situación de las mujeres en las ciudades en el actual contexto en Bolivia, América Latina y el Caribe, así como los principales desafíos, el martes 19 de abril, el Programa Urbano de la Unión Nacional de Instituciones de Trabajo y Acción Social (UNITAS), reunió a expertas en la defensa de los derechos de las mujeres en un dialogo enriquecedor por sus importantes aportes.

Del evento participaron como expositoras Ana Falú y Milena Páramo de Argentina, Silvia Uriol de Perú y Jenny Ybarnegaray de Bolivia, quienes realizaron sus intervenciones partir de las siguientes interrogantes: ¿Se considera a las ciudades un territorio desprovisto de derechos humanos para las mujeres?, ¿Qué es un territorio desprovisto de derechos? y ¿Por qué las cifras de casos de violencias hacia las niñas y mujeres se incrementan a pesar de la normativa y políticas públicas? ¿Las mujeres pueden caminar seguras en la noche en las ciudades?,

 

Ana Falú: «Existe un déficit en el conocimiento de nuestros derechos«.

Ana Falú

La profesora emérita de la Universidad Nacional de Córdova sostiene que todavía es un desafío lograr una planificación de políticas inclusiva y equitativa «hacer de estas políticas un bien común, toma tiempo, no podemos mirar a la ciudad, planificarla, desde la neutralidad”, señaló.

La académica afirma que se puede abordar el derecho a la ciudad desde varias dimensiones, no solo la dimensión material, la gestión de lo público y también desde lo simbólico, partiendo desde el territorio de la ciudad, del barrio, de la casa y del mismo cuerpo.

Sostiene que una limitante para avanzar es el “déficit de conocimiento de nuestros derechos”, y que en los escenarios “protofasistas” esta resulta reprimida, reconociendo que «cuando hay más democracia existe más respeto por la diversidad».

 

Milena Páramo: «En Latinoamérica tenemos muchas normas, pero pocas se cumplen«

Milena Páramo

La feminista y actual coordinadora regional del Comité de Latinoamérica y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM) asevera que en la región se tiene muchas normas a favor de las mujeres, pero que su cumplimiento es muy bajo.

Páramo identifica que uno de los mayores problemas es el feminicidio, donde la principal causa para estos desenlaces es el hecho de ser mujer.

«En términos generales, en este corto plazo nuestros países tienen problemas con los feminicidios, tenemos problemas con la medición de casos de feminicidios, el no estar indicando o señalando que buena parte de esas muertes tienen que ver con el hecho de ser mujer” afirmó.

La activista asevera que este escenario de violencia contra las mujeres, se vio acrecentado durante la pandemia del COVID-19, con la agravante de violencia sexual contra las mujeres, niñas y adolescentes, acotando que “las mujeres vivieron una pandemia dentro de otra pandemia».

Milena Páramo reconoce que cambiar las leyes no resulta suficiente al momento de encarar toda esta problemática, ya que el desafío mayor es cambiar los estereotipos de género.
«Una cosa es cambiar las leyes, que se realizaron en varios países, aunque aún falta modificar otras normas como las del aborto; empero, otra cosa es cambiar las normas sociales y los estereotipos de género» aseveró.

En su intervención, Páramo denuncia que actualmente se registra una multiplicidad de violencia, tanto en espacios urbanos, como rurales, las mismas que superan las formas tradicionales y que traspasan a espacios digitales.

 

Silvia Uriol: «Las mujeres desde sus propias organizaciones pueden compartir el poder«

Silvia Uriol

La comunicadora activista y actual coordinadora del Proyecto Ciudad Mujer Igualdad de Género y Empoderamiento de las Mujeres de Lima, miembro del equipo del Programa Urbano de DESCO, Lima, Perú asevera que las desigualdades contra las mujeres van más allá de los derechos o la norma, es un tema en el cotidiano vivir. Las condiciones en Perú como América Latina son desfavorables en diferentes espacios para las mujeres, no solo violencia, no solo empleo. Por ejemplo, “la situación de las mujeres en el Perú registra que de tres millones de personas con discapacidad 57% son mujeres»

En el ámbito político el escenario no es tampoco el más favorable, “el acoso político por su condición de mujeres: Las mujeres son vistas como posibles opositoras”
¿Qué hacemos ante estos escenarios? Se problematizó Uriol.

«Las mujeres desde sus propias organizaciones puedan compartir el poder, e impulsar juntas desde sus territorios demandas para el cumplimiento de sus derechos» propuso.

 

Jenny Ybarnegaray: «El feminismo tiene un buen nombre, donde la democracia tiene un buen nombre«.

Jenny Ybarnegaray

La feminista y activista por los derechos humanos de todas las personas, en particular mujeres y personas con discapacidades, aseveró que siendo la ciudad un bien público, dentro de cada ciudad hay muchas ciudades, “de pronto miramos a la ciudad como un todo homogéneo, hay diferentes niveles de desarrollo y diferentes posibilidades de acceso a servicios» y eso hace que las condiciones de vida de las mujeres y los niveles de violencia a los que están sometidas también sean diferentes.

Sin embargo, el momento de planificar ciudad «las propias mujeres son ajenas a sus necesidades y derechos. Cuando se realiza planificación en los Municipios, las mujeres exigen obras o demandan necesidades para el beneficio de sus hijos y no para ellas, porque no reconocen sus propios derechos».

Destacó también que Bolivia tiene una de las tasas más altas de feminicidio en Sudamérica.

“En Bolivia son asesinadas un promedio de 114 mujeres, la única respuesta del gobierno se resume en promesas»

 

Las mujeres en las ciudades

Desde mediados del Siglo XX y en el Siglo XXI se ha acelerado el proceso de urbanización y el crecimiento de las ciudades. Entre otros, a partir de procesos migratorios internos campo-ciudad, mina-ciudad. En la actualidad las ciudades tienen problemáticas vinculadas a ese crecimiento acelerado, desigual, desproporcionado que se vuelca en las poblaciones urbanas.
Las mujeres como sujetos históricos no han estado presentes en la toma de decisiones de las políticas que han acompañado estos procesos de desarrollo y transformación del hábitat urbano, salvo de una forma coyuntural o desde fuera del ámbito institucional, excepto en algunos casos, su presencia en el “mundo político” es minoritaria, o simplemente está ausente. Dentro de la planificación urbana las medidas de acción positiva son pocas, los “temas de mujeres “solo toman carácter de adendas dentro de lo que los tomadores de decisión “planificadores o redactores de las políticas urbanas” consideran realmente importante.

Abordar la desigualdad de género como un problema de la sociedad que debe promover un nuevo enfoque de políticas de igualdad, cómo se ha planteado en la 4ta. Conferencia Mundial sobre las Mujeres – Beijing 1995 que invita a los gobiernos a “integrar la perspectiva de género en todas las políticas para analizar sus consecuencias para más mujeres y los hombres antes de tomar decisiones”.