25 de octubre de 2025
El proyecto Wayna Amuyt’aña (“Juventud que piensa”, en aymara) demostró cómo el arte urbano puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación social en contextos de violencia y exclusión. Desarrollado entre noviembre de 2024 y mayo de 2025 en barrios de La Paz y El Alto, el proyecto impulsado por el colectivo Rapsistencia utilizó el hip hop —a través del rap, el graffiti y otras expresiones artísticas— para que niñas, niños y jóvenes reflexionen sobre problemáticas como la violencia de género, la discriminación y el deterioro ambiental. A través de talleres y actividades comunitarias, las y los participantes encontraron en el arte un espacio de expresión, sanación y construcción de identidad.
La iniciativa involucró a más de un centenar de participantes directos y a cientos de personas de manera indirecta, generando procesos de diálogo comunitario y fortalecimiento del tejido social. Con el apoyo de organizaciones aliadas, el proyecto logró transformar muros en mensajes de resistencia y esperanza, demostrando que el arte urbano puede ser una herramienta pedagógica, política y emocional. Wayna Amuyt’aña dejó como legado no solo murales y canciones, sino una experiencia colectiva que reafirma a la juventud como protagonista del cambio social y cultural en contextos marcados por la desigualdad.